«Si las autoridades locales actúan en equipo tendrán más impacto»: Aníbal Fernández de Soto sobre la población afro en Colombia

Aníbal Fernández de Soto

En AMUNAFRO entrevistamos al ex viceministro del Interior, de Desarrollo Rural y de Defensa, Aníbal Fernández de Soto, quien en la actualidad asesora a AMUNAFRO, en fortalecimiento institucional y gestión con entidades públicas y privadas.

Sin duda, una de las características del ser humano es la habilidad de interactuar con el otro y crear a través del diálogo y la construcción colectiva. En AMUNAFRO entrevistamos al ex viceministro del Interior, de Desarrollo Rural y de Defensa, Aníbal Fernández de Soto, quien en la actualidad asesora a AMUNAFRO, en fortalecimiento institucional y gestión con entidades públicas y privadas.

La Constitución Política de 1991 establece que Colombia es un país pluriétnico y multicultural. Han pasado casi treinta años desde que la nación reconoce la acestralidad y la diversidad cultural propias de las diferentes regiones. Sin embargo en ese periodo de tiempo, el país ha vivido un proceso de autoreconocimiento, desde diferentes escenarios y hoy es una necesidad entender los rasgos identitarios presentes a lo largo del territorio nacional, para construir en colectivo una sociedad donde todas las voces sean escuchadas.

«Los grupos étnicos en el país, cerca del 10% del total de la población, lamentablemente han sufrido mucho por la violencia y la exclusión, lo que ha profundizado las inmensas brechas sociales y económicas. También habitan las zonas más biodiversas, con los ecosistemas más espectaculares y un entendimiento del territorio muy diferente. Llevar intervenciones eficaces del Estado a sus territorios es, por supuesto, una cuestión de garantía de derechos. Y, en la medida en que se materialice la provisión de bienes públicos, se generen mejores oportunidades para estas regiones y comunidades, se reconozca y valore la diversidad étnica y cultural, el país podría consensuar una visión de desarrollo sostenible mucho más comprehensiva, integrando las distintas cosmovisiones que ofrecen las comunidades NARP e indígenas», así lo explica el abogado Aníbal Fernández de Soto, especialista en economía y experto en acción política y participación ciudadana.

Fernández de Soto tiene una amplia experiencia en desarrollo y sostenibilidad y su experiencia en el Viceministerio le permite tener una visión de país desde las regiones y explicó que: «es imprescindible implementar, por un lado, programas de desarrollo agroindustrial pero también modelos de agricultura familiar campesina, que se adapten a las particularidades de los territorios y comunidades, como en el caso de la población afro», puesto que las comunidades NARP tienen adjudicadas más de 5 millones de hectáreas de tierra, a través de los consejos comunitarios en modelos de propiedad colectiva.

Cabe destacar que, AMUNAFRO viene liderando una mesa de trabajo con la FAO, con el objetivo de promover la asociatividad y el acceso a mercados para las actividades agropecuarias de los municipios con población NARP. 

Además, entendiendo que el desarrollo integral está inmerso en procesos que van más allá de lo agropecuario, el exviceministro explicó que la provisión de bienes públicos tiene que incluir no sólo infraestructura agropecuaria, adecuación de tierras, acceso al crédito y asistencia técnica, sino que también urgen vías terciarias, vivienda rural, educación, salud, entre otros, en los que a su vez se contemplen las prácticas económicas tradicionales y ancestrales de la población afro,  alrededor de la pesca, por ejemplo, y la minería, «para lo cual es necesario avanzar en programas de formalización. Para estos propósitos es indispensable aprovechar instrumentos como las regalías y las obras por impuestos. AMUNAFRO trabaja en estos temas con el DNP y la Agencia de Renovación del Territorio, respectivamente», precisó.

Conexiones para construir desde las regiones

Uno de los aspectos que definen el futuro de una sociedad, es la capacidad que tienen los individuos de construir y de conectar a través de las ideas.

El hoy asesor de AMUNAFRO, Aníbal Fernández de Soto manifestó que los municipios con población afrodescendiente están en los territorios que presentan los mayores desafíos para el Estado colombiano. Explicó que es una necesidad moral saldar la deuda que se tiene con esas regiones. Por eso, para cualquier gobierno debe ser una prioridad lograr una intervención integral y sostenida para garantizar los derechos de la población más vulnerable, cerrar brechas sociales y económicas y aprovechar el potencial que ofrecen las regiones más ricas del país en materia de recursos naturales. Añadió que para un funcionario público de alto nivel, «lograr esa transformación sería asegurarse un lugar relevante en la historia».

Precisó también que existe una gran oportunidad para «avanzar en una tarea pendiente consignada en la Constitución de 1991: la descentralización». Una de las acciones que propician el desarrollo de esa tarea es el diálogo.

«Al conversar con los alcaldes de los municipios reunidos en AMUNAFRO se constata la necesidad de empoderar a las autoridades locales. Pero no sólo transfiriéndoles responsabilidades, como ocurre hoy, sino dotándolas de los instrumentos, los recursos y las capacidades para que asuman su rol plenamente. Este es un país de regiones y de contrastes. El nivel central tiene la obligación de ponerse en los zapatos de los alcaldes y apoyarlos. No se puede hacer desde el escritorio en Bogotá

Aníbal Fernández de Soto

Una de las apuestas esenciales para los modelos de sostenibilidad son las diferentes lógicas de desarrollo que permitan generar oportunidades de emprendimiento sostenible aprovechando la tacnología para innovar con herramientas como el pago por servicios ambientales, así lo explicó el exviceministro, «Estamos diseñando modelos de acompañamiento en estos temas con la Universidad EAN, iniciando con un programa piloto en algunos municipios de AMUNAFRO».

Los territorios afro como bastiones estratégicos de desarrollo sostenible

El abogado, especialista Máster en acción Política y participación ciudadana, Aníbal Fernández de Sotos explicó que «estamos frente a un círculo vicioso. La falta de presencia integral del Estado sostenida y eficaz en estos territorios ha hecho que proliferen las economías ilegales. Los grupos armados organizados se fortalecen gracias a los ingresos derivados del narcotráfico y la extracción ilícita de minerales, entre otros, y en la lucha constante por controlar esas rentas ilegales generan un ambiente de confrontación que afecta de manera grave a la población, intensifica la violencia y dificulta la llegada de las instituciones, la inversión pública y privada y la consecuente estabilización de los territorios».

La Red Nacional de Información, afirmó que con corte al 31 de octubre de 2020 al menos 1.144.486 personas de comunidades negras, afrocolombianas, palenqueras y raizales aparecen registradas como víctimas nacional. Además se reportó que de los 217 líderes sociales asesinados entre 2015 y 2019, solo en 2017, 77 eran afrodescendientes.

Las Fuerzas Armadas han hecho grandes esfuerzos para neutralizar estas amenazas. El despliegue que ha significado la operación Agamenón en Urabá y Bajo Cauca desde hace 5 años y el fortalecimiento de la presencia militar y policial en el Pacífico Sur, particularmente desde 2016 con la creación de la Fuerza de Tarea Hércules, son dos ejemplos que han arrojado buenos resultados contra el narcotráfico. Asimismo, por orden de las Altas Cortes, desde hace unos años se viene adelantando una labor interinstitucional, liderada por el sector defensa, para recuperar el Río Atrato en el Chocó de los estragos de la extracción ilícita de minerales. Si algo podemos aprender de estas experiencias es que para superar estos retos que generan un entorno de inseguridad y violencia tan complejo, no basta con la presencia de la Fuerza Pública. El crimen organizado muta, evoluciona y aprovecha todos los vacíos que deja el Estado para fortalecerse. Por eso es indispensable que la acción militar y policial vaya siempre acompañada de programas sociales e inversiones sostenidas que verdaderamente transformen estos territorios, cierren brechas y generen oportunidades para las comunidades.

Aníbal Fernández de Soto

Fernández de Soto quien es hoy asesor de AMUNAFRO, en fortalecimiento institucional y gestión con entidades públicas y privadas, dio a conocer que la Asociación de Alcaldes de Municipios con población Afrodescendiente (AMUNAFRO) ha venido planteando que los territorios con población afro, dadas las particularidades que los caracterizan, se entiendan como verdaderos laboratorios para la implementación de los objetivos de desarrollo sostenible – ODS – en los que Colombia ha venido ejerciendo un gran liderazgo internacional. «Se requiere una aproximación holística para superar los distintos factores de inestabilidad que afectan estos municipios. Los ODS facilitan entender de manera integral las problemáticas existentes y permiten la convergencia de políticas, instrumentos, recursos, actores nacionales e internacionales, que son indispensables para lograr un círculo virtuoso de cambio», puntualizó.

Un país que se piensa desde lo colectivo

«AMUNAFRO ya está logrando un impacto muy positivo en la vida de las comunidades negras. El liderazgo del Director Ejecutivo, Oscar Gamboa, ha permitido que se conforme una comisión de solidaridad con estos municipios conformada por personajes notables del ámbito nacional e internacional», puntualizó Aníbal Fernández de Soto.

Además, AMUNAFRO se ha convertido en una potente voz que representa los intereses de los municipios con población afro. Ha cautivado la atención de personas tan importantes como el Congresista afroamericano Gregory Meeks, nuevo Presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de los EEUU, y direccionando apoyos concretos de organizaciones tan significativas como el BID o la FAO.

«Soy un convencido de las bondades del diálogo social«

Fernández de Soto quien es también especialista en economía manifestó que uno de los vehículos que permitirá que el país avance sobre los fundamental es el diálogo: «Creo que en Colombia nos falta mucho más diálogo para entendernos en medio de nuestras diferencias y lograr acuerdos sobre lo fundamental. Existen muchas maneras de profundizar el diálogo con los territorios, las autoridades y las comunidades. Por parte del Gobierno Nacional se requiere talante y disposición para conversar con todos los estamentos de la sociedad. Eso permitiría fortalecer la institucionalidad y los sistemas de participación ciudadana. El sector privado también debe hacer más esfuerzos para abrirse a conversaciones que le permitan entender mejor el entorno en donde están las oportunidades de inversión y generar confianza con los actores regionales y locales.»

Cabe destacar que el objetivo principal de AMUNAFRO es festionar corporativamente el desarrollo integral de los municipios con población NARP en Colombia, a partir de los marcos legales e institucionales existentes, mediante gestiones que involucren escenarios locales, regionales, nacionales e internacionales, desde la dimensión pública o privada, considerando cuatro aspectos principales: prosperidad económica, desarrollo y cohesión social, sostenibilidad ambiental y gobernabilidad y gobernanza.

«Sin lugar a duda, las comunidades étnicas deben aprovechar las instancias a las que tienen derecho, como por ejemplo las consultas previas, para proponer modelos inclusivos de desarrollo, en donde la premisa debe ser buscar un gana – gana para todos», concluyó el abogado Aníbal Fernández de Soto.

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